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martes, 2 de noviembre de 2021

Sitges 2021: The Medium (Tailandia-Corea del Sur, 2020)

"¿Quién eres? Por qué no lo adivinas..."

Director: Banjong Pisanthanakun
Guion: Na hong-jin
Reparto: Narilya Gulmongkolpech, Sawanee Utoomma, Sirani Yankittikan

El terror es algo que no puede faltar en cada edición del Sitges film festival, especialmente el terror asiático. Actualmente y desde hace algunas ediciones el terror que nos llega desde Indonesia pega bastante fuerte y gusta al entregado público que siempre está dispuesto a vivir emociones fuertes durante el festival (algo de lo que este terror va sobrado XD)  

Unas décadas atrás, el J-horror (terror Japonés) era el rey de las salas pero poco a poco nos fueron llegando más propuestas de otros países, destacando sobre todo las propuestas coreanas y tailandesas. Hoy os traemos una unión entre esas dos filmografías, The Medium. Una curiosa producción que ha traído todo tipo de opiniones después de su visionado en el festival de Sitges. Comenzamos!

Un documental sobre chamanismo se convierte en una horrible pesadilla cuando una muchacha es poseída por algo diferente a la diosa que todos esperaban. Una aldea rural en la región de Isan en el noreste de Tailandia. Allí sus habitantes creen que todas las cosas y todos los lugares poseen un espíritu: las casas, los bosques, las montañas, los árboles e incluso los campos de arroz. Un equipo documental se desplaza hasta allí para hacer un seguimiento de la historia de Nim, una chamán que ha creído ver extraños signos en su sobrina Mink que demostrarían que está a punto de ser poseída por la diosa Bayan y heredar su chamanismo como ha sucedido a lo largo de generaciones en su familia. Pero mientras tratan de capturar el misterioso fenómeno, el extraño comportamiento de la muchacha se vuelve cada vez más extremo y Nim comienza a sospechar que lo que la posee no es la diosa que todos esperaban que fuera
 

Que podría salir mal en The Medium teniendo como productor y guionista al maestro Na hong-jin (The Wailing, The Chaser, The Yellow sea) y al director Banjong Pisanthanakun (Shutter, Peemak, Phobia) a los mandos del proyecto, pues realmente nada. Simplemente un hype desmesurado y algunos trucos de marketing desde la productora hizo que esta cinta pareciese una especie de The Wailing 2. Algo que puede decepcionar al público en general después de ver al aire terrorífico y místico que cultivo la cinta en redes antes de su estreno en salas.

" Durante años los lugareños hemos creído en los espíritus, creemos que los espíritus están en las cosas simples"

No obstante estamos ante una producción que desde el blog nos ha encantado. Su función como falso documental y tempo lento le otorga un perturbador clima que te absorbe si entras en la historia que The Medium nos propone. Tanto por su realismo en las actuaciones, como por la "credibilidad" de la posesión, entramos totalmente en el folklore tailandés, sus ritos, sus chamanes y sus curiosos rituales que sorprenden al público occidental en general.

Un film que de entrada no es fácil y aunque se vendió como algo comercial (ahí su gran error) no deja de ser una curiosidad que gustará exclusivamente a los interesados por el tema.
The Medium está tremendamente bien ejecutado (pero sobre todo destacamos su gran trabajo de campo en el tema de posesiones en Tailandia) y sabe lo que hace, sus localizaciones, fotografía y banda sonora generan una simbiosis de terror local que avanza hacia un explosivo clímax (algo que dividió al público de Sitges)
 

En definitiva, The Medium es una producción arriesgada que juega con la realidad y las supersticiones tailandesas jugando a ser un falso documental, pero que en su esencia no deja de ser una estupenda cinta de terror. Si os apasiona el tema de las posesiones no dudéis en echarle un visionado.

Lo mejor: Un ambiente muy bien conseguido.
Su fotografía y dirección.
Las interpretaciones.
Editada por Selecta Visión en España.

Lo peor: Una cinta que no es para todo el mundo.
Todo la publicidad previa a su estreno le hizo mucho daño.
Quizá su ritmo lento en comparación a su explosivo tramo final puede no gusta a cierto público.
 
TRAILER
 

 

sábado, 23 de enero de 2021

Web junkie (Israel, 2013) reseña


"Usaba internet. Mi padre me trajo aquí para ver al médico... Pero me ataron las manos y me encerraron aquí"

Director: Shosh Shlam, Hilla Medalia
Guion: Shosh Shlam, Hilla Medalia
 
El documental empieza con la cara desesperada de un adolescente chino. Está llorando. Dice que todavía no sabe realmente por qué está allí. No hizo nada malo. Sus padres lo drogaron y lo llevaron allí mientras aún dormía y ahora, está atrapado.

 

"Sólo estaba jugando", dice. Se siente realmente desesperanzado, deprimido y sin motivación para vivir y, exactamente igual que él, otros 70 adolescentes están en la misma situación. No hay tiempo para jugar allí. Sólo marcha, obedece órdenes y sé reprogramado.
 
Bienvenido a Daxing Camp, donde su inútil hijo adicto a los videojuegos puede "reconfigurarse” a sí mismo, y finalmente, emocionado de convertirse en un miembro responsable y productivo de la sociedad china.
 
Según un informe publicado por China Internet Network Information Center en 2017, 170 millones de personas menores de 18 años utilizan regularmente Internet en China. La industria de los videojuegos alcanzó los 24 mil millones de dólares SOLO en 2016, y aunque la contribución a la economía china es enorme, la industria del videojuego todavía es fuertemente criticada y culpada, porque en realidad es la droga de 24 millones de adolescentes completamente adictos que pasan más de 17 horas jugando a diario. La adicción a Internet es un verdadero problema en China. La situación era tan mala que, en 2008, el Gobierno decidió aplicar nuevas leyes para regular el uso de videojuegos y declarar formalmente la "adicción a Internet" como un trastorno clínico. Abrieron 400 campamentos de rehabilitación para dar ayuda clínica, médica y apoyo psicológico a los hijos perdidos de familias desesperadas y rotas.
 
Este documental ha sido extremadamente difícil de ver: en mi opinión, estos chicos únicamente estaban jugando. ¿Merecían ser tratados como monstruos sólo porque aman "World of Warcraft"? No, claro que no. Pero la mayoría de ellos dejaron la escuela, descuidaron a familiares y amigos y rechazaron cualquier contacto con la realidad. Pasan la mayor parte del tiempo en cibercafés, algunos de ellos gastan más de 8500 dólares jugando a videojuegos y están despiertos durante días. Ahora en el campamento, parecen zombies que duermen en exceso.

No soy gamer, en general, no soy una gran fan de la tecnología y todavía me cuesta usar mi smartphone, pero para cualquiera que vea este documental, es definitivamente claro que para estos adolescentes los videojuegos no son sólo un hobby, sino una manera de escapar de la presión que la sociedad les impone para tener éxito, para tener un buen trabajo, para finalmente comprometerse con algo serio.
 
La directora de la película eligió los primeros planos como estética narrativa y es magistral cómo deja -frente a la cámara- no las bocas, sino los ojos de esos chicos para hablar de mundos ocultos en los que se aventuran solos para no ser observados o juzgados.  En estos mundos lejanos pueden ser finalmente ellos mismos, pueden ser entendidos y tener amigos reales que, probablemente, comparten con ellos esta cosa (realmente me cuesta decir "adicción").
 
Gran parte de la crítica que tuvo que hacer frente el documental se centra en la falta de conocimiento del método de curación y opciones terapéuticas, pero, con el beneficio de la duda, creo que no ha sido realmente fácil filmar en un hospital militar bajo vigilancia forzada y revisión cercana a la censura. La tensión durante el rodaje es claramente palpable e incluso los psicólogos, en esos raros momentos en los que se les enfoca durante la terapia, se expresan con la misma facilidad como si caminaran sobre cáscaras de huevo.
 
Esta tensión en la filmación también incluye al misterioso profesor/especialista en adicciones/cerebro del campo Dr. Tan Ran que, con palabras pomposas, hace que el punto principal del problema sea bastante evidente: las familias tienen miedo de tener un enfermo mental en casa, el Gobierno teme que los jóvenes dejen de ser funcionales, no se comuniquen y rechacen los roles sociales y las relaciones, se conviertan en adultos ansiosos y deprimidos, inútiles para la sociedad, y algo por lo que deben avergonzarse por su productividad nula.

Ambas partes se niegan a ver la realidad: estos adolescentes se sienten profundamente solos, desconfían de los adultos que cortan cualquier comunicación con ellos y, sobre todo, rechazan la visión confuciana de la familia donde los padres siempre tienen razón sólo porque son tus padres.

Con sus ojos vacíos estos chicos dicen: "No te respetaré si no me oyes".

Realmente te parte el corazón, pero soy una persona romántica y me gustaría pensar que su adicción a los videojuegos es sólo su manera de gritar NO.

Lo mejor:  Todas las escenas durante la terapia familiar son realmente poderosas y te golpean en el estómago.  Si no sientes eso: lo siento, amigo, eres un desalmado.
 
Lo peor: Consistente con su selección narrativa, la directora elige de nuevo un enfoque antropológico centrado en los protagonistas atormentados y, a propósito, deja fuera incluso una mínima investigación sobre el mercado masivo del videojuego chino.

Escrito por Valentina Zaccagnini.

TRAILER 


 

Web junkie (Israel, 2013) review


“I used the internet. My dad brought me here to see the doctor… But they tied my hands and locked me in here instead”

Director: Shosh Shlam, Hilla Medalia
Writer: Shosh Shlam, Hilla Medalia


The documentary opens with the desperate face of a Chinese teenager. He’s crying. He said that he still doesn’t really know why he’s there. He didn’t do anything wrong. His parents drugged him and took him there while he was still sleeping and now, he’s trapped.

 

 “I was just playing” he says. He’s feeling actually hopeless, depressed and with no motivation to live and, exactly like him, other 70 teenagers are in the same situation. There’s no time to play there. Just march, obey orders and be reprogrammed.

 
Welcome to Daxing Camp, where your useless videogame-addicted son can “reconfigure” himself, and finally become responsible and excited to become a productive member of Chinese society.

 

According to a report released by China Internet Network Information Center in 2017, 170 million people under 18 regularly use internet in China. The videogames industry reached 24 billion dollars JUST in 2016 and even if the contribution to the Chinese economy is quite huge, game industry is still strongly criticized and blamed, because it’s actually the drug dealer for 24 million teenagers that are completely addicted, and spend more than 17 hours gaming on daily basis. Internet addiction is a real problem in China. The situation was so bad that, in 2008, the Government decided to implement new laws to regulate the use of videogames and formally declare “internet addiction” as a clinical disorder. They opened 400 rehabilitation camps to help desperate and broken families giving clinical and medical help and psychological support to their lost children.

This documentary was extremely painful to watch: in my view, these boys were just playing. Did they deserve to be treated like freaks just because they love “World of Warcraft”? No, of course not. But most of them quit school, neglected family and friends and refused any contact with reality. They spent most of the time at internet cafés, some of them spent over 8500 dollars to play videogames being constantly awake for days. Now in the camp, they look like just oversleeping lifeless zombies.

 
I am not a gamer, at all, in general I’ am not a huge fan of technology and I am still struggling to use my smartphone but, for anyone watching this documentary, is definitely clear that for these teenagers gaming is not just a hobby but a way to escape from the pressure that society put on them to succeed, to have a good job, to finally settle and commit themselves to something serious.

 

The movie director chose close–ups as narrative aesthetic and it’s masterful how she lets – in front of the camera- not the mouths but the eyes of those boys to talk about hidden worlds in which they venture alone to not be observed or judged.  In these far worlds they can be finally themselves, they can be understood and have real friends that, probably, share with them this thing (I really struggle to say “addiction”).
 
Much of the criticism that the documentary had to face is focused on the lack of insight into the healing method, therapeutic choices but, with the benefit of the doubt, it hasn't been really easy to shoot in a military hospital under close and forced surveillance and review. Tension during shooting in the presence of the camera is clearly palpable and even the psychologists, in those few moments when they got framed during counselling, they express themselves with the same ease as they are walking on eggshells.

 

This tension in the shooting also includes the mysterious professor/addiction specialist/mastermind of the camp Dr. Tan Ran who, in many pompous words, makes the main point of the problem quite evident: families are afraid to have a mental ill person at home, the Government fears that young people stop to be functional, do not communicate and reject social roles and relationships, to turn themselves into depressed and anxious adults who are actually useless to society, and something to be ashamed because of their non-productivity.
 
 
Both of the parts refuse to see reality: these teenagers feel deeply lonely, they distrust adults cutting any communication with them and, above all, they reject the Confucian vision of the family where fathers are always right just because they are your parents.


With their empty eyes these boys say: "I won't respect you if you won't hear me".
It's really heart breaking but I’m a romantic person and I would like to think that their games addiction is only their way to scream a giant NO.


The best: All the scenes during family therapy are truly powerful and they hit your guts. If you don’t feel that: sorry mate, you are heartless.
 
The worst: Consistent with her narrative choices, the director chooses again an anthropological approach focusing on the tormented protagonists and, purposely, leaving out even a minimal investigation to the massive Chinese videogames market.
Written by Valentina Zaccagnini.
 
TRAILER 
 

 

lunes, 4 de mayo de 2020

Leftover Women (Israel, 2019) Review

“Sorry if I’m being too straightforward but you are not beautiful in the traditional sense…  Also, you are old”

Director: Shosh Shlam, Hilla Medalia
Writers: Shosh Shlam, Hilla Medalia

Shosh Shlam - an Israeli director born and raised in one of those ultra-orthodox Jewish communities that make wives churn out a multitude of children – was very curious to investigate and report how actually motherhood works in a country that instead fully recommends (or maybe we should say forces) women to have only one child and, before of this, put an enormous amount of stress on them about arranging somehow a young marriage with…Well, someone good to finally find a place in the world.

Sheng nu is a derogatory term popularized by the Chinese government to describe “leftover women”, all those poor unfortunate ones in their late 20s and 30s who have not been lucky/smart/clever/fast enough to place themselves in a family context as wives and mothers.

The documentary follows 3 Beijing women who are struggling to get a husband, and make everyone around them happy, without selling their lives and souls.

Hua Mei, is a successful lawyer who visits a dating agency to find her perfect match. After talking a bit with the agent, the only feedback that she receives is that her age and her looks make her a non viable option for the marriage market.

You are nothing so special, people at your level won’t be interested in you. So, you know, better don’t be pretentious; your time is running out.

For Gai Qi is more complicated: her family was quite wealthy, but her father died too soon and left the family in a bad economic situation that interferes with the chance of arranging a good marriage. Nobody wants a poor girl, even if she is an independent hard worker. So, the only solution is a disenchanted pragmatism because, after all: “You need to compromise for your marriage”.




Xu Min has a degree in Communication, she is the host of a successful Pekingese radio show, and she is a restless regular visitor of speed/blind dates (they honestly look more like terrifying human markets); special events attended not only by young people, but also by all those parents who search around – like hounds – in order to find suitable matches for their beloved children.

Clearly not fantastic scenarios to find soulmates around and enjoy your life.

Marriages are something that Chinese society and government want to desperately regulate and control. Looking back, the one-child policy introduced in China in 1979 as a birth planning program wasn’t a brilliant idea in the long term. At that time having a male child was considered more valuable, so now there are 30 million “extra” men around, many of whom will never find a partner. This is very threatening to national stability in an already complicated cultural mechanism that looks at the marriage not as a celebration of love, but more as a socio-economic agreement (or deal) between 2 families. Chinese marriage is not a real choice, in fact, it is way more a matter of fact of being chosen by someone who looked at you like a commodity.

Men are expected to bring money and always be dominant. On the other hand, women are expected to be young and manageable and in order to marry “up” and be finally happy and fulfilled with children. There is no happiness in being alone, and that’s why leftover women, even being very successful and highly educated, are seen as rebels: they don’t follow the social order, and they are considered as something to fight, to control, to diminish, to feel uncomfortable about.

The beauty of this documentary is made by 2 things: faces and words.

More than a very accurate journalism report, the documentary is more a story about humans still not being able to be independent, and Shlam chooses to talk about this with a more intimate and honest look, wisely using close-ups of the people in it. The video camera gently lingers on the faces in the real moment of disillusionment, envy, memory, anger, shame; when these women realise that it’s impossible to be different from what they are, and they still have to choose between fight, and manage all the consequences, or surrender and keep their dignity up.

The determined choice to show the rawness in usual conversations is really emotionally exhausting to process, but at least it helps to understand how difficult must be living in a perpetual judgemental condition, where everything about yourself have to be always on the table and nothing can be hidden anywhere safe. This is the real power of the movie: show the dichotomy between what you are and what the world wants from you.

These 2 things remain always very distinct, there is no fusion or synthesis between them, and the solutions are usually only 2: keep yourself nice and tame in order to learn to act well, or grab your balls and run away from the circle that they drew around you.




Leftover Women comes recommended if you are in your 30s, and people make you feel uncomfortable about your choices, if your ovaries weirdly start to ticking, if you are the only one of your friends not been married yet, if your mom asks you when she’s going to have grandchildren, and you feel lost and too scared to find the right words to just say: “Now, I just really don’t know”.

The best: Masochistically, I will say that all the dialogues are so true, so painful, so straight, so unfairly real to give us a great spotlight of women’s private struggle.

The worst: Would have liked to see a deeper social and political analysis of Chinese government policies about family and parenthood, but I assume that this point is missed on purpose.


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Leftover Women (Israel, 2019) Reseña

 "Lo siento si soy demasiado directa, pero no eres hermosa en el sentido tradicional... Además, eres vieja"

Director: Shosh Shlam, Hilla Medalia
Guion: Shosh Shlam, Hilla Medalia

Shosh Shlam, un director israelí nacido y criado en una de esas comunidades judías ultraortodoxas que hacen que las esposas produzcan una multitud de niños, tenía mucha curiosidad por investigar e informar cómo funciona realmente la maternidad en un país que en su lugar recomienda por completo (o tal vez deberíamos decir fuerza) a que las mujeres tengan un solo hijo y, antes de eso, las estresen de alguna manera a casarse jóvenes con... Quizás, “alguien bueno” para finalmente encontrar un lugar en el mundo.

Sheng nu es un término despectivo popularizado por el gobierno chino para describir a las "mujeres sobrantes", todas aquellas pobres desafortunadas a finales de sus 20 y 30 años que no han tenido la suerte / inteligencia / rapidez suficiente para ubicarse en un contexto familiar como esposas y madres.

El documental sigue a 3 mujeres de Beijing que luchan por conseguir un marido y hacer felices a todos los que les rodean, sin vender sus vidas y sus almas.

Hua Mei, es una abogada de éxito que visita una agencia de citas para encontrar su pareja perfecta. Después de hablar un poco con el agente, el único comentario que recibe es que su edad y su apariencia la convierten en una opción no viable para el mercado matrimonial.

"No eres nada especial, las personas de tu nivel no estarán interesadas en ti. Así que ya sabes, no seas pretenciosa; te estas quedando sin tiempo."

Para Gai Qi es más complicado: su familia era bastante rica, pero su padre murió demasiado pronto y dejó a la familia en una mala situación económica que interfiere con la posibilidad de organizar un buen matrimonio. Nadie quiere a una chica pobre, incluso si es una buena trabajadora. Entonces, la única solución es un pragmatismo desencantado porque, después de todo: “Necesitas comprometerte con tu matrimonio”.




Xu Min tiene una licenciatura en Comunicación, es la presentadora de un exitoso programa de radio pekinés, y es una visitante habitual de citas rápidas / a ciegas (sinceramente, parecen más mercados humanos terroríficos); eventos especiales a los que asisten no solo jóvenes, sino también todos aquellos padres que buscan a su alrededor, como sabuesos, para encontrar parejas adecuadas para sus queridos hijos.

Claramente, no son escenarios fantásticos para encontrar almas gemelas y disfrutar de tu vida.

Los matrimonios son algo que la sociedad y el gobierno chinos quieren regular y controlar desesperadamente. Mirando hacia atrás, la política del hijo único introducida en China en 1979 como un programa de planificación familiar no fue una idea brillante a largo plazo. En ese momento, tener un hijo varón se consideraba más valioso, por lo que ahora hay 30 millones de hombres "adicionales", muchos de los cuales nunca encontrarán una pareja. Esto es una amenaza para la estabilidad nacional en un mecanismo cultural ya complicado que considera el matrimonio no como una celebración de amor, sino más bien como un contrato (o acuerdo) socioeconómico entre 2 familias. El matrimonio chino no es una elección real, de hecho, es más una cuestión de ser elegido por alguien que te mira como una mercancía.

Se espera que los hombres traigan dinero y sean siempre dominantes. Por otro lado, se espera que las mujeres sean jóvenes y manejables y que se casen "hacia arriba" y estén finalmente felices y satisfechas con los niños. No hay felicidad en estar sola, y es por eso que las mujeres sobrantes, incluso teniendo mucho éxito y siendo altamente educadas, son vistas como rebeldes: no siguen el orden social, y son consideradas como algo contra lo que luchar, controlar, disminuir, sentirse incómodo.

La belleza de este documental está compuesta por 2 cosas: caras y palabras.

Más que un preciso informe periodístico, el documental es más una historia sobre humanos que aún no pueden ser independientes, y Shlam elige hablar de esto con una mirada más íntima y honesta, usando sabiamente los primeros planos de las personas que lo componen. La cámara se demora suavemente en los rostros en el momento real de desilusión, envidia, memoria, ira, vergüenza; cuando estas mujeres se dan cuenta de que es imposible ser diferentes de lo que son, y todavía tienen que elegir entre pelear y manejar todas las consecuencias, o rendirse y mantener su dignidad.

La decisión determinada de mostrar la crudeza en las conversaciones es emocionalmente agotadora, pero al menos ayuda a comprender lo difícil que debe ser vivir en una condición de juicio perpetuo, donde todo sobre ti tiene que estar siempre sobre la mesa y nada puede estar escondido en un lugar seguro. Este es el verdadero poder de la película: muestra la dicotomía entre lo que eres y lo que el mundo quiere de ti.

Estas 2 cosas permanecen siempre muy distintas, no hay fusión o síntesis entre ellas, y las soluciones generalmente son solo 2: mantente agradable y mansa para aprender a actuar bien, o agarra tus ovarios y huye del círculo que han dibujado a tu alrededor.




Leftover Women se recomienda si tienes más de 30 años y la gente te hace sentir incómoda con tus elecciones, si tus ovarios comienzan a funcionar de manera extraña, si eres la única de tus amigas que aún no se ha casado, si tu madre te pregunta cuándo vas a tener nietos, y te sientes perdida y demasiado asustada para encontrar las palabras correctas para decir: "Ahora, realmente no lo sé".

Lo mejor: Masoquistamente, diré que todos los diálogos son tan verdaderos, tan dolorosos, tan directos, tan injustamente reales que nos dan una gran atención sobre la lucha privada de las mujeres.

Lo peor: Me hubiera gustado ver un análisis social y político más profundo de las políticas del gobierno chino sobre la familia y la paternidad, pero supongo que este punto se omite a propósito.


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sábado, 2 de mayo de 2020

Four Springs (China, 2018) Review

"Life is very short, decades have passed in the blink of an eye"
 

Director: Lu Qingyi
Cast: Li guixian, Lu yunkun, Lu Qingyi.

In 2012 the director Lu Qingyi wrote the diary My father, which was very well received and in demand after being published on the internet. As a result of that success, he decided to shoot a documentary that followed the day to day in the life of his parents.
Four Springs narrates his family's daily life during four springs in the mountainous city of Guizhou in southwest China.
 

The director shows us the life of his elderly parents and his two brothers: their daily jobs, happiness, nature hikes, visits with friends and family, funerals, meetings and loss.



The film takes place in a rural setting where bright colours stand out, especially those of food and nature. Beautiful shots draw us a magical Guizhou, full of life and nuances, but also grey tones and death. The devastating cycle of life and the wonderful ability to heal wounds is reflected in this traditional family. The importance of keeping the mind healthy with tasks and hobbies that sweeten life, the connection with nature so necessary and healing. The father of the family has a peculiar hobby, he likes to play various instruments and make their own remixes on the computer because his son (not the director) teaches him from time to time the art of digital editing. On the other hand, the mother enjoys nature, to walk the mountains while gathering vegetables and singing with her husband, observing the green and rocky landscapes of remote Guizhou.



Music as medicine for the soul. A very important factor in the life of our protagonists. It is comforting to see how the melodies inspire and fill them with joy. There are countless moments during the day when the family sings and dances, the beauty of the images merges into a magical harmony of peace and happiness, getting from us an involuntary smile.

Four springs is a path full of life and death that teaches us to keep going, accept and regain joy. Despite the adversities, Lu Qingyi's parents do not stop taking care of each other: it is comforting to see them regain happiness and laughter, but above all, the desire to live, and it proves once again that love and respect are the cure for the soul.

Four Springs is a devastating at times, emotional and gratifying documentary. These are the words that come to us after watching this journey full of love for life, family, tradition and above all to continue enjoying our paths no matter what happens.





The best: Very well shot.
The protagonist couple is simply incredible.
The rural places of Guizhou.

The worst: Without a doubt the dramatic moments of the film will break your heart.


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Four Springs (China, 2018) Reseña

"La vida es muy corta, han pasado décadas en un abrir y cerrar de ojos"

Director: Lu Qingyi
Reparto: Li guixian, Lu yunkun, Lu Qingyi.

En 2012 el director Lu Qingyi escribió el diario My father, el cual tuvo muy buena aceptación y demanda después de ser publicado en internet. A raíz de ese éxito decidió rodar un documental que siguiera el día a día en la vida de sus padres.
Four Springs narra la vida cotidiana de su familia durante cuatro primaveras en la montañosa ciudad de Guizhou en el suroeste de China.
El director nos pone en bandeja la vida de sus ancianos padres y sus dos hermanos: sus trabajos cotidianos, la alegría, las excursiones en plena naturaleza, las visitas entre amigos y familiares, los funerales, las reuniones y la pérdida. 




El film transcurre en un entorno rural donde los colores vivos resaltan, en especial los de la comida y la naturaleza. Bellos planos nos dibujan un mágico Guizhou, lleno de vida y matices, pero también de tonos grises y muerte. El devastador paso de la vida y la maravillosa habilidad de curar las heridas se ve reflejado en esta tradicional familia. La importancia de mantener la mente sana con labores y hobbies que endulzan la vida, la conexión con la naturaleza tan necesaria y sanadora. El padre de familia tiene un hobby peculiar, le gusta tocar varios instrumentos y hacer sus propias remezclas en el ordenador gracias a que su hijo (no el director) le enseña de vez en cuando el arte de la edición digital. La madre por otro lado disfruta de la naturaleza, pasear por las montañas mientras recoge verduras y canta junto a su marido, observando los verdes y rocosos parajes de la remota Guizhou. 


La música como medicina del alma. Un factor muy importante en el transcurso de la vida de nuestros protagonistas. Es reconfortante ver como las melodías los inspiran y los llenan de alegría. Hay incontables momentos durante el día en que la familia canta y baila, la belleza de las imágenes se fusiona en una armonía mágica de paz y felicidad consiguiendo sacarnos alguna que otra involuntaria sonrisa.

Four springs es un camino lleno de vida y muerte que nos enseña a seguir adelante, aceptar y volver a recuperar la alegría. Pese a las adversidades, los padres de Lu Qingyi no dejan de cuidarse el uno del otro: es reconfortante verlos recuperar la felicidad y las risas, pero, sobre todo, las ganas de vivir, y demuestra una vez más que el amor y el respeto son la cura del alma.

En definitiva, Four Springs es un documental por momentos devastador, emotivo y gratificante. Estas son las palabras que nos llegan después de ver este trayecto lleno de amor por la vida, la familia, la tradición y sobre todo de seguir disfrutando de nuestros caminos pase lo que pase. 





Lo mejor: Muy bien rodado.
La pareja protagonista es sencillamente increíble.
Los parajes rurales de Guizhou.

Lo peor: Sin duda los momentos dramáticos del film os romperán el corazón.


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miércoles, 12 de septiembre de 2018

Festival Nits de cinema Oriental de Vic: Iron Head (Alemania, China, 2017)

"Normalmente cada año, se suicida un compañero"

Director: Tian Dong

Guión: Tian Dong (concepto)


Tuvimos la gran oportunidad de presentar el estupendo documental Iron head que se proyectaba en el Festival Nits de cinema oriental de Vic. Una cinta dura, pero suavizada por la frialdad en la que los niños se toman el duro entrenamiento, hay partes en la que incluso nos sacarán alguna que otra sonrisa. Aunque a primera vista parece una producción más coral, hay tres claros protagonistas los cuales nos enseñarán su día día y nos desvelarán sus miedos e inquietudes. Sorprende mucho la presión que ejercen las familias sobre sus hijos, y como los entrenadores les enseñan una disciplina que quizás sea puro marketing. 



En definitiva, un documental con una premisa muy loca, aplicar el arte del Kung fu en el fútbol profesional, que poco a poco iremos descubriendo si finalmente es funcional a nivel profesional. El ritmo es bueno, dinámico, y no cae en el drama fácil, el trasfondo es lo que más nos puede doler. Iron Head es una cinta interesante y original, no os la perdáis.



Lo mejor: La dirección, el dinamismo y sobre todo los momentos agradables dentro de un trasfondo tan cruel a veces.

Los tres personajes principales, en especial el portero, que dentro de su drama se toma la vida con filosofía.


Lo peor: Que todo esto no sea ficción, y que realmente tengan que pasar niños por esos duros entrenamientos aparentemente para llegar a ser jugadores profesionales. 





TRAILER